JUSTICIA Y PAZ

Justicia y Paz es una organización de la Iglesia Católica, preferentemente laical, que tiene una estructura orgánica que parte de la Comisión Pontificia de Justicia y Paz del Vaticano, pasando por las Comisiones Nacionales que dependen de las respectivas Conferencias Episcopales Nacionales y se concreta en el ámbito local en las Comisiones Diocesanas erigidas por el Obispo titular de cada diócesis.
En la Diócesis de Cartagena, nuestro Obispo, Mons. José Manuel Lorca Planes, erigió la Comisión Diocesana de Justicia y Paz el pasado mes de septiembre de 2015, como foro de expertos de reflexión, estudio y divulgación del pensamiento social cristiano, en concreto de la doctrina social de la Iglesia.

viernes, 30 de diciembre de 2016

BALANCE DEL AÑO 2016 Y RETOS



Dejamos atrás el año 2016. El nuevo año nos reta a superar las páginas oscuras que nos ha dejado el año viejo. Para ello es necesario hacer un breve balance.
Entre los aspectos positivos, a nivel mundial destaca la presencia activa del papa Francisco, considerado el líder moral que la humanidad necesita, hombre de Dios y hombre profundamente humano, sensible al dolor de los pobres y al grito de la tierra, defensor de los derechos humanos y paladín de la paz.
Otro aspecto positivo es la firma de la Paz en Colombia entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC, pese a la resistencia de la oligarquía colombiana que se lucraba con la guerra sin importarle el sufrimiento del pueblo. Queda pendiente abordar las causas que dieron origen a la insurgencia.
Tampoco podemos dejar de lado que, por primera vez en casi 40 años, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, haya emitido una resolución histórica exigiendo al gobierno de Israel que ponga fin a los asentamientos en los Territorios Palestinos OcupadosEsta  noticia nos devuelve la convicción del poder que tenemos las personas para cambiar el mundo si actuamos unidas, pues ha sido fruto del trabajo de multitud de organizaciones de derechos humanos en todo el planeta.
A nivel nacional resalta la solidaridad del pueblo español con los damnificados por la crisis; el banco de alimentos se nutre esencialmente de los aportes de los ciudadanos, y esto es un signo indiscutible de esperanza. Asimismo, destaca la persistente lucha para frenar los desahucios de multitud de familias afectadas por las hipotecas. Y sobre todo, destaca la solidaridad, particularmente de la gente joven, para acoger y ayudar a los refugiados que huyen de los países en guerra.
Entre los aspectos negativos sobresale los casi 5.000 ahogados en el mar Mediterráneo, siendo una tercera parte mujeres y niños. Son personas que huían de la destrucción y de la muerte en sus países y se encontraron con el infierno de un mar que los devora a causa de una Europa insensible ante este drama que golpea la conciencia de nuestra sociedad. “Mare nostrum, mare mortuum” es el grito que atraviesa el Mediterráneo de sur a norte y de oriente a occidente. Recomiendo leer el libro “El Grito de los Refugiados”.
Relacionado con lo anterior, golpea la crueldad e irracionalidad de la guerra en Siria, Irak y Yemen, dejando un reguero de sangre y destrucción por doquier, mientras otros países se enriquecen con la venta de armas. No menos impactante son las masacres cometidas por el Estado Islámico, causante también de atentados terroristas en Europa.
Finalmente, no podemos menos que destacar la situación de degradación medioambiental a nivel planetario que nos está llevando a un cambio climático de incalculables consecuencias para toda la humanidad.
Son muchos los aspectos positivos y negativos que nos ha dejado el año 2016. Sin embargo, son mayores los retos que se nos presentan para seguir soñando y luchando por la reconstrucción de una nueva sociedad de justicia y de paz.


Fernando Bermúdez López
Miembro de Amnistía Internacional, de Justicia y Paz y de Comunidades cristianas de base

sábado, 10 de diciembre de 2016

jueves, 8 de diciembre de 2016

Comunicado de la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Murcia ante el deterioro de la dignidad humana de las personas que necesitan y solicitan refugio



El pasado 26 de octubre, la Conferencia de Comisiones de Justicia y Paz de Europa hizo un llamamiento a las instituciones europeas, a los Estados miembros de la UE y a otros países europeos a asumir la responsabilidad de garantizar a las personas refugiadas el acceso al asilo y a un nivel de vida digno. La Comisión General de Justicia y Paz de España hizo suyo este llamamiento para las instituciones españolas, en especial para el gobierno de España, que aún no ha cumplido sus compromisos con los refugiados. La Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Murcia, reitera esta llamada a las instituciones públicas de la Región y a la sociedad civil.
Este comunicado pretende exponer las graves consecuencias que la situación de los refugiados están teniendo tanto para ellos como para nuestras sociedades, profundizando en la raíz cristiana de la solidaridad con los refugiados expresada por el Papa Francisco. Por ello, instamos al gobierno de España y en especial al gobierno de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a la Asamblea Regional y a los ayuntamientos de la  Región a que lleven a cabo compromisos concretos que hagan efectiva la acogida comprometida por el Reino de España en nuestra sociedad murciana. Lo exponemos en cuatro puntos:

1. Justicia y Paz europea tiene una gran preocupación por la deriva de nuestras sociedades hacia proyectos poco preocupados por lo humano.
 Para Justicia y Paz de Europa, es crucial expresar de manera conjunta los valores fundamentales de los derechos humanos, la solidaridad y la hospitalidad. En lo que respecta a las personas refugiadas, el trabajo de Justicia y Paz Europa se basa en tres principios fundamentales: la centralidad de la persona, la solidaridad y la hospitalidad.

2. El Papa Francisco ha expresado su solicitud por los refugiados.
En palabras del Papa Francisco: “Es, en verdad, un problema del mundo. Nadie debería verse obligado a huir de su Patria. Pero el mal es doble cuando, frente a esas circunstancias terribles, el migrante se ve arrojado a las garras de los traficantes de personas para cruzar las fronteras y es triple si al llegar a la tierra donde creyó que iba a encontrar un futuro mejor, se lo desprecia, se lo explota, incluso se lo esclaviza. Esto se puede ver en cualquier rincón de cientos de ciudades. O simplemente no se lo deja entrar” (Discurso a los Movimientos Populares, 5 de noviembre de 2016).
3. El gobierno español no ha cumplido el compromiso firmado para acoger refugiados.
El gobierno español se comprometió con la Unión Europea el 22 de septiembre de 2015 a la acogida de casi 18.000 refugiados. Sin embargo, a fecha de hoy, apenas llevamos acogidos 552 refugiados, es decir, un escaso 3% del total comprometido. Nuestra petición es directa al gobierno de España: debe cumplir su compromiso. Aunque nos parezca claramente insuficiente, es lo mínimo que puede hacer.
4. Pedimos que las instituciones públicas y la sociedad murciana se impliquen en la acogida.
Ante esta situación, la Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Murcia hace un llamamiento a la sociedad murciana y en especial a las instituciones públicas de la Región, la Comunidad Autónoma y los Ayuntamientos, para que se impliquen en la solución de esta situación que nos duele tan profundamente. Porque acoger a los refugiados nos permitirá evitar el mal que ya empieza a corroer las sociedades europeas: la xenofobia y el racismo que son la antesala del fascismo. Si queremos que la sociedad murciana se vea libre de estas lacras, la mejor apuesta puede ser la información de la situación real de los refugiados y de las causas estructurales que han llevado a esta situación, promoviendo una red de solidaridad que dé comienzo en las Administraciones Públicas y los distintos colectivos de ayuda que tan eficientes se han mostrado en otros casos de necesaria ayuda a las personas. 
  
Hacemos un llamamiento a todas las Administraciones Públicas de la Región de Murcia, en especial a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, a la Asamblea Regional y a los Ayuntamientos de esta Región para:
 - Hacer una propuesta firme de acogida de un número de refugiados que suponga, al menos, la parte proporcional que le toca a Murcia según su peso relativo en España.
 - Crear una oficina Regional de atención al refugiado que canalice todas las acciones a llevar a cabo en su acogida, poniendo en contacto las Administraciones Públicas y los colectivos sociales de ayuda.
 - Formular un sistema protocolizado de acogida y ayuda a las personas refugiadas.
 - Desarrollar un plan regional de concienciación y sensibilización de la población con los refugiados, tanto a nivel de medios de comunicación como en las instituciones educativas, de modo que se dé soporte social a la estructura de acogida.
 La Región de Murcia tiene la oportunidad de convertirse en un referente nacional en humanidad y en eficacia social. No podemos desaprovechar esta oportunidad para crear más humanidad, pues un resultado positivo de estas propuestas tendría como consecuencia adicional que evitaríamos el riesgo de polarización social y de que los extremismos arraiguen en el corazón de nuestra comunidad.

Comisión Diocesana de Justicia y Paz de Murcia

10 de diciembre de 2016

lunes, 20 de junio de 2016

LOS COMITÉS OSCAR ROMERO DE EUROPA DENUNCIAN LA AGRESIÓN DE LA DERECHA INTERNACIONAL EN AMÉRICA LATINA


La globalización del capitalismo neoliberal ha agudizado la brecha entre el mundo rico y el mundo pobre. No hay cabida para tanto sufrimiento en este mundo. América Latina es el continente con mayor desigualdad del planeta.

Después de las crueles dictaduras militares que ocasionaron decenas de miles de muertos se impuso con fuerza las políticas económicas de corte neoliberal. Antes los pobres morían por las balas, ahora por el hambre.

En medio de esta realidad se fue despertando la conciencia de los pueblos latinoamericanos. Apareció la teología de la liberación como expresión religiosa de los oprimidos. Surgieron movimientos libertarios a lo largo y ancho del continente. En los últimos 15 o 20 años, América Latina emprendió un proceso de liberación del dominio extranjero, principalmente de Estados Unidos. Es la primera vez en 500 años que esto ocurre, en palabras de Noam Chomsky. Es un gran cambio

Es así como se eligieron gobiernos de tendencia socialista, algunos inspirados en el espíritu del libertador Simón Bolívar como Venezuela, seguidos por Bolivia y Ecuador. Otros países, con un capitalismo de orientación social como Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina, Brasil y Honduras, se aliaron a ellos.

Estos gobiernos, en medio de sus desaciertos, hicieron notables logros en materia de educación, salud, equidad, desarrollo comunitario y democracia participativa en beneficio de las grandes mayorías. Han reducido la pobreza, el analfabetismo, la desnutrición y mortalidad infantil. Son realidades indiscutibles, reconocidas por el PNUD, UNESCO, OMS y la FAO.

No todos estos gobiernos  son socialistas. Más bien se definen como un capitalismo de rostro humano y de carácter keynesiano. Respetan la propiedad privada de los medios de producción. Pero impulsan procesos de redistribución de la riqueza con un fuerte sentido social y de autonomía frente al imperialismo norteamericano. Todos ellos llegaron al poder mediante elecciones democráticas.

Venezuela impulsó la creación del ALCA (Área Libre de Comercio de las Américas) al que se unieron casi todos estos países. Lo cual exasperó a los poderes económicos, al FMI, al Banco Mundial, a las multinacionales y a toda la derecha internacional, que no toleran ningún experimento político social que no esté bajo su control. Pero, sobre todo, indignó a Estados Unidos, quien desde su embajada en Caracas alentó a movilizar a los sectores contrarrevolucionarios, “antichavistas”, a tomar las calles, hizo llamadas a la desobediencia civil, apoyó escaramuzas militares en la frontera con Colombia, difundió una imagen dictatorial del presidente Hugo  Chávez y después de Nicolás Maduro como un inepto, empezó a controlar los grandes establecimientos comerciales, sobre todo de alimentación, creando un desabastecimiento generalizado.

Los alimentos han sido producidos, pero no han sido colocados en los centros comerciales por los grandes empresarios, ligados a la oposición. Por lo tanto, el boicot no está en la producción sino en la distribución de estos bienes. El objetivo del desabastecimiento es generar la desesperación y descontento entre la población para provocar la caída del gobierno bolivariano a favor de la oposición derechista, e incluso preparar un golpe militar o una intervención de los marines so pretexto de poner orden. Todo apunta a que los grandes empresarios de la alimentación prefieren perder dinero con el desabastecimiento con tal de controlar el poder. Parece que les duele que el gobierno bolivariano haya producido educación, conciencia ciudadana, salud gratuita, derechos laborales, salariales y sociales, y sobre todo dignidad para las mayorías pobres. No cabe duda que Maduro ha tenido errores y desaciertos en su gestión política, pero esto no justifica lo que están haciendo. Son prácticas antidemocráticas.

Las intervenciones norteamericanas en América Latina tienen una larga historia. La mayoría de los dictadores del continente se formaron en la “Escuela de las Américas”, ubicada primero en Panamá, después, en 1984, trasladada a Fort Benning, Georgia (Estados Unidos). Esta Escuela  ha sido un centro de capacitación y entrenamiento de militares latinoamericanos en técnicas de contrainsurgencia con  métodos represivos, de secuestros, torturas y asesinatos. Por eso, con razón se la ha llamado “escuela de asesinos” (Jesuita Daniel Berrigam).

La historia reciente es elocuente. Las oligarquías nacionales, aliadas al imperialismo norteamericano y al sistema económico mundial, se aliaron con la derecha internacional y con sus medios de comunicación, para hacer caer a los gobiernos progresistas. Cuando se intenta ir más allá de lo permitido por el gran capital, aparece la ofensiva. Recordemos el caso de Salvador Allende en Chile, Bishop en Grenada,  Jean-Bertrand Arístide en Haití, Fernando Lugo en Paraguay o de Manuel Zelaya en Honduras, país éste que vive hoy una situación de pobreza extrema y  brutal represión tras el golpe de Estado apoyado por Estados Unidos.

En Argentina, con la salida del gobierno de Cristina Fernández y la subida al poder del ultraneoliberal Mauricio Macri apoyado por la derecha internacional, se está llevando a cabo  despidos masivos y privatizaciones de servicios públicos que afectan a los más pobres. El Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, señala que en Argentina, en los primeros cuatro meses de 2016, el número de pobres aumentó en 1.400.000 personas, citando al Observatorio de la Universidad Católica. Con estas políticas los pobres son cada vez más pobres a costa de ricos cada vez más ricos, que afecta de una manera particular a la infancia. Todo esto  está  generando una situación de descontento y riesgo de estallidos sociales.

Desde el 12 de mayo de este año, Brasil está pasando por la crisis política más grave en sus 31 años de democracia. La ultraderecha no ha querido esperar a las elecciones, que probablemente perdería y es por eso que prepararon un golpe palaciego contra la presidenta Dilma Rousseff, del Partido de los Trabajadores, el partido de Lula que, hay que decir en verdad que algunos miembros de este partido también se unieron a la élite tradicional en la corrupción.
El juicio político montado en contra de Dilma es una cortina de humo para llevar a cabo un golpe institucional que comenzó el mismo día que ella ganó las elecciones. La derecha política no vio con buenos ojos que los gobiernos del Partido de los Trabajadores en los años que ha estado en el poder, sacaran de la pobreza a casi 40 millones de brasileños, ni la inclusión de los jóvenes de escasos recursos al acceso a las universidades, ni las políticas de socialización de la sanidad pública. Por lo tanto, el juicio político Dilma responde a turbios intereses de la oligarquía nacional, de los capitales transnacionales y de los Estados Unidos. Este golpe constituye una amenaza creciente para toda la región.
Noam Chomsky señala que Rousseff quizás sea la única política que no ha robado para enriquecerse. Ha sido acusada de una corrupción no comprobada. Sin embargo, los que le dieron el golpe son una “banda de ladrones”, tal es el caso del reemplazante de Rousseff, Michel Temer, miembro del partido opositor PMDM, implicado en escándalos de corrupción con Petrobras, la empresa petrolera del Estado. El nuevo gobierno de Brasil ya ha anunciado planes  para legalizar la apropiación de tierras estatales por parte de empresas multinacionales. Los planes del imperialismo, de las multinacionales y los medios de comunicación afines están utilizando la lucha contra la corrupción como pretexto, cuando en realidad han sido las oligarquías las que han estado involucradas en los más escandalosos y deshonestos casos de corrupción no solo en Brasil sino en todo el continente.

Con la salida del gobierno de Cristina Fernández en Argentina y el golpe palaciego a Dilma Rousseff en Brasil se despeja el camino para una intervención en Venezuela. Se está preparando el aislamiento internacional del gobierno del presidente Nicolás Maduro, presentándolo como un dictador enfrentado al Congreso. La oposición habla de “presos políticos”, cuando en realidad estos fueron detenidos y sancionados por incitar a la violencia y al vandalismo, tal es el caso de Leopoldo López. La oposición y la derecha internacional están pidiendo una intervención de la OEA para exigir al presidente Maduro que renuncie.

La Revolución Bolivariana pende de un hilo. Todas las fuerzas  de la derecha nacional e internacional conspiran contra la Revolución Bolivariana. Sin embargo, no reconocen los grandes cambios realizados en beneficio de los que históricamente han sido excluidos. La pobreza se redujo del 49.4 % a un 27,8 %. El número de médicos se aumentó del 18 % a un 58 % por cada diez mil habitantes. La tasa de desempleo hoy se sitúa en 6,7 %. De 387.000 pensionistas se elevaron a dos millones. Son indiscutibles los avances sociales que la Revolución Bolivariana ha realizado en Venezuela.

Pero el capitalismo mundial hegemónico y su principal exponente, Estados Unidos, no descansan un momento en su lucha contra los gobiernos que se han salido de su órbita. Antes utilizaron los golpes militares, ahora, con el pretexto de luchar contra la corrupción o la inestabilidad política en el caso de Venezuela, van creando un movimiento nacional e internacional en contra de estos gobiernos. Han aprovechado la crisis mundial de la economía, los errores de las dirigencias gubernamentales de la izquierda, el hastío que produce la manipulación de información en la población, para destruir los procesos de liberación de estos gobiernos legítimos
Hoy Venezuela está bajo el asedio. Todas las fuerzas de la derecha nacional e internacional conspiran contra la Revolución bolivariana. Sus reservas de petróleo, el gas, el oro, etc. son sumamente apetecibles para el gran capital, que está al acecho para apropiárselas.

Los medios de comunicación del sistema cuestionan la gestión del presidente Maduro, pero no cuestionan el acaparamiento de alimentos en grandes almacenes por los grandes empresarios, ni la dictadura financiera que tiene ahogado al pueblo. Fija los ojos en Venezuela, pero hace silencio frente a lo que acontece en Honduras o México, países que sufren un creciente índice de pobreza y violencia represiva.

Los COR denunciamos el cerco en que se encuentran estos países, tildados de “bolivarianos” y progresistas. Son difamados, acorralados por el gran capital y los medios de comunicación de la derecha internacional, señalándolos no sólo de corruptos sino también de “dictadores”, cuando en realidad la derecha nacional y el gobierno de Estados Unidos apoyaron descaradamente a las dictaduras militares y a gobiernos históricamente corruptos.

Denunciamos los planes de desestabilización que se gestan contra estos países que buscan una mayor justicia social, y concretamente contra la República Bolivariana de Venezuela. Los proyectos neoliberales y los gobiernos que van imponiendo (en Honduras, Paraguay, Argentina, Brasil…) atentan contra el derecho y la ética, favorecen que los ricos sean cada vez más ricos a costa de oprimir y excluir a los pobres. Para el sistema capitalista unos pocos tienen que ser ricos y otros, la mayoría, pobres y excluidos. De esta manera aparece gente sobrante, gente que no cuenta, gente sin voz. Los cristianos rechazamos este pensamiento y práctica socioeconómica y política porque se opone a los principios del Evangelio de Jesús y de la doctrina social de la Iglesia.

Nos unimos solidariamente a las movilizaciones sociales que se están dando, en Honduras, Guatemala, Argentina, Brasil y Venezuela, rechazando las políticas neoliberales y exigiendo el respeto de los derechos humanos y sociales. El primer derecho humano es la vida, estos países iniciaron  procesos para que todos los ciudadanos gocen de una vida digna. “La gloria de Dios es que el ser humano viva” (San Ireneo). La opción por la vida nos da la ética y la espiritualidad para enfrentar al capitalismo salvaje, que el papa Francisco llama como “un sistema que mata”, y poder construir alternativas de vida para todos y todas. La vida se desarrolla en el trabajo digno, la vivienda, la tierra, la educación, la salud…. Todo ello son manifestaciones de Dios.

Monseñor Oscar Romero decía: “Dios se nos ha revelado como el Dios que quiere la vida para todos. Quiere un reparto más justo de los bienes que nuestro país produce. No es justo que unos amalgamen en sus arcas y el pueblo se quede sin esos dones de Dios, que ha dado para todo el pueblo” (24. 02, 1980). “Es necesario que una sana y auténtica democracia abra los canales del diálogo para escuchar qué angustias tiene el pueblo y se le den leyes y se respete sus organizaciones, para que respire un ambiente de justicia y paz.  Mientras no haya esos canales, todo lo demás son parches y muchas veces parches violentos que, como decía Cristo, no hacen más que romper las telas viejas y hacer más trágica la situación de nuestro pueblo” (16. 04. 1978).

Como Comités Oscar Romero, fieles a la espiritualidad del santo arzobispo salvadoreño,  hacemos un llamado a la opción por la vida y a la reconstrucción de la esperanza de los pobres. Y para ello urge un respeto a los procesos de liberación que los pueblos latinoamericanos han escogido. Es una exigencia radical de nuestra fe cristiana. Es por eso que pedimos a los políticos, a las iglesias y a los medios de comunicación que se identifiquen con los anhelos de vida de los pueblos latinoamericanos y aporten a la reconstrucción de la esperanza.

Murcia, junio de 2016


Fuentes: PNUD, OMS, FAO, UNESCO, Adital, Democracy New, Redes Cristianas, SICSAL, Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, Marcelo Colussi, Leonardo Boff, Benjamín Forcano…






jueves, 2 de junio de 2016

JUSTICIA Y PAZ DE MURCIA APOYA LA INTERCULTURALIDAD Y EL DIÁLOGO RELIGIOSO


               La Comisión de Justicia y Paz de la diócesis de Cartagena, de reciente creación, interesada en la convivencia social fruto de la consiguiente integración de la población inmigrante en nuestra sociedad, comparte con la UNESCO (organización de Naciones Unidas para el desarrollo de la educación, la cultura, la comunicación y la investigación en el mundo), el objetivo declarado de la misma del fomento de la “alianza de civilizaciones”, que ha de pasar por el mutuo conocimiento de la diversidad cultural y de creencias, así como su consecuente respeto.
            Por dicho motivo ha convenido un acuerdo con el Centro Unesco de Murcia y con el Foro Ecuménico (organización de ámbito estatal que promueve el diálogo interreligioso y la unidad de los cristianos) para la divulgación de la diversidad cultural, que facilite el mutuo conocimiento y respeto, junto con el necesario diálogo social desde las diversas perspectivas culturales y religiosas que propicien la convivencia pacífica y el progreso social.
            En dicho sentido, fruto de dicho acuerdo, se programarán diverso tipo de actividades de carácter intercultural e interreligioso, en nuestro ámbito regional, así como las actividades formativas, de mediación cultural y social así como aquellas de otra índole que resulten consecuentes con el objetivo marcado en el presente acuerdo. Siendo de significar el carácter prioritario del mismo de crear un ámbito de encuentro permanente entre las distintas comunidades culturales y religiosas para el diálogo constante en reconocimiento y respeto a la diversidad de creencias que trabajen conjuntamente para la convivencia respetuosa y pacífica del hecho religioso en el ámbito social.

            Por todo ello, nos congratulamos de este inicial e importante paso de confluencia interorganizacional, que desde la diversidad de las propias organizaciones, posibilita el encuentro y la sinergia de acciones a fines comunes. Al tiempo que esperamos que sean unas prolongadas y fructíferas relaciones de mutua colaboración.

sábado, 28 de mayo de 2016

EL DRAMA QUE AVERGUENZA A EUROPA



Autor: Fernando Bermúdez.
Recientemente he visitado Ceuta y la diócesis de Tánger. Doy testimonio de lo que vi y oí.  Ceuta es la frontera Norte-Sur, frontera entre el mundo rico y el mundo pobre.
En Ceuta me encontré con jóvenes subsaharianos procedentes de Camerún, Senegal, Ghana, Guinea Conakri, Mali, Nigeria y algunos de Eritrea y Sudán. Huyen de la pobreza, del hambre y de la guerra. Buscan una vida más digna en Europa. Salieron de sus países atravesando desiertos, pasando toda clase de penurias, hambre y sed, frío o calor, a veces perseguidos y golpeados por la policía de Marruecos, y aun así no pierden su alegría y esperanza. La canción y el baile forman parte de su identidad. Verdaderamente, nos dan una lección de que los problemas de la vida no nos deben quitar la alegría y la esperanza.
Estos inmigrantes residen en el Centro de Internamiento para Extranjeros –CETI- ubicado en la montaña, cerca de la frontera. Son los que lograron saltar la valla o llegar a nado a Ceuta con el propósito de pasar a la península. Sin embargo, ahí están, no solo meses sino años en espera.
Ante la avalancha de migrantes que huyen del hambre y de las guerras, España ha levantado en Ceuta y Melilla una valla de acero galvanizado de 3 metros de altura, reforzada con alambre de espino y cables cortantes, con púas encima, y su costo fue de 30 millones de euros, pagados en parte por la Unión Europea. Hay varias vallas paralelas para controlar mejor la frontera. Existen puestos alternados de vigilancia y caminos entre las vallas para el paso de vehículos de vigilancia. Cables bajo el suelo conectan una red de sensores electrónicos de ruido y movimientos. Está equipada con luces de alta intensidad, videocámaras y equipos de visión nocturna. En la actualidad, las vallas están siendo dobladas en altura, a 6 metros, bajo los auspicios del programa europeo de Frontex.
Los migrantes procedentes de los países señalados, al topar con las vallas se asientan en los bosques de las montañas cercanas a la frontera. Viven en condiciones inhumanas. Pasan hambre y sed. Muchos se enferman. Ahí están a la espera de poder saltar la valla o lanzarse al agua a nado o en pateras. La diócesis de Tánger, con un sentido humanitario, evangélico, les lleva comida, agua, mantas y plásticos para que se protejan de la lluvia, claro, a escondidas de la policía marroquí.
El pasado mes de enero fue detenido y expulsado de Marruecos el sacerdote jesuita Esteban Velázquez, miembro de la pastoral de Migración de la Diócesis, por ayudar a estos hermanos que infraviven en los montes de Gurugú.
Con frecuencia, la policía de Marruecos penetra en los bosques, como el que entra a la caza de animales, para capturar a inmigrantes subsaharianos y a los refugiados que huyen de las guerras. Estos corren y se esconden por doquier entre los árboles y matorrales.
El Arzobispo de Tánger expresaba recientemente:
“Sé que no tienen papeles, pero tienen hambre. Sé que no están autorizados a estar donde están, pero tienen derecho a buscarse un futuro para sí mismos y para sus familias. Sé que las autoridades de las naciones los consideran una amenaza, aunque la realidad es que las autoridades son una amenaza para ellos. Les llevamos alimentos, pero con frecuencia nos avisan que  la policía marroquí se los ha quitado”.
Y continúa: “¿Qué dirían ustedes de una sociedad que persiguiese a hombres, mujeres y niños vulnerables e indefensos -a los que leyes inicuas han hecho ilegales, irregulares, clandestinos-, los acosase como si fuesen alimañas, los persiguiera como si fuesen criminales, los golpease como no se permitiría hacer con los animales, y los cercase para rendirlos por hambre? Se diría que esa sociedad se había deshumanizado, corrompido, embrutecido, envilecido, degenerado”.
A los que son capturados los golpean, les atan las manos y se los llevan, según recogimos testimonios de algunos de ellos. Los suben en camiones y los conducen al desierto, en la frontera con Argelia. Pero antes, les quitan todo lo que tienen, dinero, móviles, incluso ropa, y los abandonan a su suerte. Algo cruel e indigno de seres humanos. Marruecos recibe dinero de la Unión Europea para impedir el paso de migrantes.
Aquellos que logran saltar la valla, con frecuencia, resultan con graves heridas por las cuchillas ubicadas en la alambrada.
Las ONG,s y otros organismos han hecho críticas a las vallas y a los programas contra la inmigración ilegal de la Unión Europea, el FRONTEX.  Sin embargo, los intentos de saltos en las vallas han aumentado. Los africanos no aguantan el hambre. Los que huyen de las guerra tampoco. Buscan una vida más digna y en paz. Es por eso que tratan desesperadamente ir hacia el norte. Porque ningún ser humano es ilegal en este mundo. La tierra es de Dios y todos los hombres y mujeres somos sus hijos. Ningún país puede privar a nadie de vivir con dignidad.
El 6 de febrero de 2014, alrededor de 250 subsaharianos, ante la imposibilidad de saltar la valla, se echaron al agua del Mediterráneo con el propósito de cruzar a nado la frontera, para llegar a la playa del Tarajal.
La tragedia comenzó  cuando la Guardia Civil española, al verlos llegar por mar, les lanzó pelotas de goma, botes de humo y otros materiales antidisturbios para impedir que entren en territorio español, lo que causó pánico en los inmigrantes y provocó que 15 de ellos murieran ahogados. Estos no son números. Son personas, con rostros concretos y cada uno de ellos con una historia de dolor y de esperanza. Ahí terminaron sus sueños de una vida mejor. Otros 23 fueron devueltos a las autoridades marroquíes desde la misma playa y sin acceso a ningún procedimiento formal.
Recientemente, el ministerio del interior ha condecorado a los guardias civiles que dispararon para impedir la entrada de inmigrantes. Un medio de comunicación católico calificó a estos inmigrantes de “delincuentes”. El arzobispo de Tánger dijo que si estos guardias civiles que dispararon contra los inmigrantes negros hubieran maltrataron a unos perros, seguro que habrían sido sancionados”. España, Europa, ha perdido la más elemental conciencia de la dignidad humana.
La política de la Unión Europea sobre migración es represiva. Desarrolla el libre mercado, la libre movilidad de capitales y de mercancías, pero prohíbe la movilidad de seres humanos. Nuestros gobiernos les impiden la entrada. Y los que logran cruzar  son encerrados en los Centros de Internamiento para Extranjeros, verdaderos campos de concentración, prisiones para personas que no han cometido ningún delito. Su delito es no tener papeles, “son ilegales”. Persisten, asimismo, las “devoluciones en caliente” sin averiguar si son refugiados.
Europa y Estados Unidos construyen muros cada vez más altos y alambradas con cuchillas, símbolo de la crueldad humana. Hay que defenderse de los pobres. Desde Lampadusa hasta Ceuta y Melilla para los africanos, Grecia y Turquía para los de Oriente Medio y el muro en la frontera México-USA para los latinoamericanos, son tragedias de dolor y de muerte, vergüenza de la humanidad, en palabras del papa Francisco. En el mundo hay 230 millones de inmigrantes, de los cuales 60 millones son refugiados que huyen de las guerras. La migración es un derecho contemplado en el art. 14 de la Declaración Universal de los DDHH. La persona está por encima de las leyes de las naciones.
Según Amnistía Internacional, en el año 2015 murieron ahogados en el Mediterráneo 3.711  inmigrantes y refugiados.
El sábado 6 de febrero, segundo aniversario de la muerte de los 15 subsaharianos ahogados en la playa del Tarajal, se celebró por la mañana una actividad en la Universidad de Ceuta, a la que asistimos. Hubo varias ponencias de defensores de DDHH, de Ceuta y de la península. Y por la tarde, una marcha desde la universidad hasta la playa del Tarajal, en la frontera con Marruecos. La marcha iba presidida por una gran pancarta que rezaba: “NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL”. Ocho kilómetros de recorrido. Allí se leyó un comunicado exigiendo a las autoridades españolas un cambio de política migratoria, que sea más humana y solidaria.
Queremos una España, una Europa y un mundo con los brazos abiertos. Para ello, es apremiante el cambio de las leyes de extranjería, pero sobre todo, el cambio de la conciencia de los ciudadanos del llamado primer mundo. Necesitamos tomar conciencia de que en la tierra todos somos humanos y hermanos.




lunes, 9 de mayo de 2016



Autor: Fernando Bermúdez López
Teólogo, miembro de la comisión diocesana de Justicia y Paz

Estamos sumergidos en una crisis ética global que se manifiesta en la falta de sensibilidad y de solidaridad ante el sufrimiento humano, en la corrupción de no pocos dirigentes políticos, en el hedonismo generado por la sociedad de consumo, en el egoísmo colectivo fruto del sistema, en la creciente desigualdad socioeconómica a nivel nacional y mundial, en la creciente xenofobia, en el fundamentalismo tanto religioso como político y en el uso de la violencia como medio de solución de conflictos.
España, Europa, el mundo están urgidos de una ética universal, que comprendería:
*Fidelidad a la propia conciencia.
*Búsqueda sincera de la verdad, del bien y de la convivencia fraterna.
*Desarrollo de la conciencia crítica para saber analizar y discernir la realidad.
*Promoción de la cultura de Paz y de la no-violencia.
*Tolerancia frente a todo género de dogmatismo.
*Coherencia entre lo que se piensa y dice con lo que se hace.
*Apertura al diálogo y a la escucha.
*Actitud de perdón y búsqueda de reconciliación. Rechazo a todo tipo de venganza.
*Firme oposición a las intervenciones militares y a la guerra.
*Oposición y resistencia a toda carrera armamentista.
*Opción por el diálogo y la negociación como medio de resolución de conflictos.
*Respeto sagrado a la vida: personas, animales, árboles y plantas.
*Cuidado del medio ambiente, “nuestra casa común”, en palabras del papa Francisco.
*Solidaridad, que no es sólo compartir, sino también y sobre todo, justicia social.
*Opción por los más empobrecidos, marginados y excluidos.
*Promoción y defensa de los derechos humanos, en base a la Declaración Universal.
*Vivencia y aplicación en la vida de la regla de oro de los Derechos Humanos: No hagas a los demás lo que tú no quieres que hagan contigo y haz a los demás lo que tú quieres que hagan contigo.
*Respeto a la libertad,  igualdad y  dignidad inviolable de toda persona, sin discriminación     alguna.
*Acogida solidaria de personas migrantes que huyen del hambre y de las guerras.
*Reconocimiento de que ningún ser humano es ilegal  en este mundo.
*Priorización del bien común sobre los intereses privados. 
*Orden económico justo y sustitución del actual desarrollo económico neoliberal por un desarrollo humano integral.
*Denuncia profética de todo aquello que atenta contra la dignidad humana y contra el medio ambiente.
*Estilo de vida sencillo, sobrio y austero frente al consumismo salvaje y materialista al que nos induce el sistema capitalista neoliberal.
*Transparencia y honestidad en las finanzas.
*Diálogo interreligioso y macroecuménico y búsqueda de lo que nos une. Siempre unidad en la diversidad.
*Apertura al pluralismo y respeto a la diversidad cultural, religiosa y política.
*Conciencia de que somos ciudadanos del mundo antes que de éste o aquel país.
*Identificación con los valores humanos universales de responsabilidad, honestidad, respeto, servicio, generosidad…
*Dialéctica entre cambio personal y cambio estructural.
*Compromiso activo en la realidad local con la mirada siempre puesta en lo global.
*Compromiso por revertir la globalización neoliberal por la globalización de la solidaridad.
*Coherencia política en cuanto a la opción por partidos transparentes y alternativos al capitalismo neoliberal, porque éste es la muerte de los pobres de la tierra y del ecosistema (Papa Francisco).
*Valentía para asumir la memoria histórica, para que nunca más se repitan los errores del pasado.
*Respeto de los principios clásicos de la bioética: beneficencia, no a la maleficencia, justicia distributiva y autonomía.
La ética universal despeja el camino para ir dando pasos hacia la construcción de otro mundo posible de justicia y paz, en orden a hacer de nuestra tierra un lugar de encuentro fraternal, de amor y misericordia.

La ética universal debe ser el centro de toda la actividad social y política y de toda confesión religiosa. Si una religión o un partido político no asume en su programa los valores éticos universales, perdería su razón de ser. Es ahí donde todo ciudadano debería situarse frente a la realidad social, económica, política, cultural o religiosa, y en concreto en España, frente a las próximas elecciones.

sábado, 7 de mayo de 2016

FALLECE DANIEL BERRIGAN, S.J., UN PROFETA DE LA PAZ


Autor: Fernando Bermúdez.

Un profeta de la paz se ha ido. Daniel Berrigan, sacerdote católico jesuita, activista por la paz, poeta, abnegado hermano, falleció la semana pasada a los 94 años de edad. Su pasaje de casi un siglo por esta Tierra estuvo marcado por la compasión y el amor por la humanidad, así como por un inquebrantable compromiso con la paz y la justicia. Pasó años en prisión por sus valientes acciones pacifistas contra la guerra. En cada acción de su vida llevó a la práctica el Evangelio que predicaba. Dio impulso a diversos movimientos, inspiró a millones de personas, escribió de una manera hermosa y con una ingeniosa sonrisa compartió su amor por la vida con sus familiares, amigos y con todos aquellos con quienes rezó y luchó por la paz.
Dan y su hermano Philip Berrigan, junto a otros activistas católicos, irrumpieron en un centro de reclutamiento militar en 1967 y derramaron su propia sangre sobre las citaciones de reclutamiento en alusión a la sangre derramada en la guerra. Al año siguiente, el 17 de mayo de 1968, pocas semanas después del asesinato de Martin Luther King Jr., los dos hermanos y otras siete personas se hicieron famosos por retirar citaciones de reclutamiento del centro de reclutamiento de Catonsville, en Maryland, y quemarlas con napalm de fabricación casera en el estacionamiento de las oficinas. Mientras cantaban un himno reunidos alrededor de la fogata fueron finalmente arrestados.
Dan Berrigan expresó en un comunicado emitido por el grupo antes de la acción, dado que sabían que serían arrestados: “Nuestras disculpas, buenos amigos, por quebrantar el buen orden, por quemar papeles en lugar de niños, por despertar la ira de los personeros de la muerte en la antesala del osario”. Y agregó: “No podíamos hacer otra cosa, así que ayúdanos Señor”.
Las acciones de Los Nueve de Catonsville, como se conoció al grupo, hicieron que aumentara la intensidad de las acciones contrarias a la guerra en todo el país. Algunas personas habían quemado sus fichas de reclutamiento antes que ellos, pero después de la acción de Catonsville esto se volvió una táctica emblemática y cada vez más frecuente para demostrar la oposición real y simbólica a la guerra. Dan Berrigan expresó: “Elegimos ser criminales sin poder en tiempos de poder criminal. Elegimos ser etiquetados como criminales de paz por los criminales de guerra”.
Daniel Berrigan fue sentenciado a prisión, pero antes de entregarse para cumplir su condena, pasó a la clandestinidad. A pesar de figurar en la lista de los más buscados del FBI, Berrigan aparecía repentinamente en diferentes rincones del país y pronunciaba discursos contra la guerra. Habló durante un gran acto en apoyo a Los Nueve de Catonsville en la Universidad de Cornell, donde era capellán. Luego del discurso, al verse acorralado por el FBI y la policía, Berrigan se escondió dentro de una de las marionetas gigantes de la compañía de teatro con contenido político Bread & Puppet. Disfrazado de esa manera logró salir del Barton Hall de la Universidad de Cornell y evitó ser arrestado. Finalmente, las autoridades dieron con su paradero en Block Island, frente a las costas de Rhode Island, y lo arrestaron. Una famosa fotografía capturó el momento en que dos tristes agentes del FBI que se hacían pasar por observadores de aves en la isla se llevaban esposado al sonriente padre Berrigan.
Berrigan escribió en sus memorias, tituladas “No Bars to Manhood”: “Dado que la maquinaria estadounidense no funciona bien, ni en sus mecanismos internos, ni en sus engranajes con el mundo, los hombres de bien deben tomar medidas”. Y aclaró: "Algunos de ellos han de estar dispuestos a ir a la cárcel".
En 1980, Berrigan, una vez más con su hermano Phil y otras personas, irrumpió en una planta de misiles de General Electric ubicada en King of Prussia, Pennsylvania. Allí golpearon con martillos cabezas de ojivas nucleares hasta dañarlas de modo que no pudieran ser reparadas y luego derramaron su sangre sobre las partes dañadas. Las acciones que llevaron adelante ese día dieron inicio al Movimiento Plowshares, que creció hasta convertirse en un movimiento mundial. Las acciones de Plowshares se inspiran en un versículo del libro de Isaías, del Antiguo Testamento:
“Convertirán sus espadas en arados
y sus lanzas en hoces. 
No levantará espada nación contra nación, 
y nunca más se adiestrarán para la guerra”.
La lucha por la paz de Dan Berrigan desafió al Gobierno de Estados Unidos, al Pentágono y a la jerarquía de la propia Iglesia Católica. Por ese último pecado, fue apartado de su labor eclesiástica en Estados Unidos. Su exilio incluyó viajes a América Latina y Sudáfrica, que lejos de curarlo de su compromiso con la lucha por la justicia, solo lo reafirmaron.
Vimos por última vez a Berrigan, a quien nosotros, al igual que muchos otros, llamábamos cariñosamente “Padre Dan”, hace dos años en un hogar para ancianos jesuitas de la Universidad de Fordham, en el Bronx. A los 93 años de edad, su estado era frágil pero sus ojos brillaron cuando le dimos su comida favorita: helado. Su devoción al helado y a la justicia social lo hicieron acreedor a su propio sabor de la marca de helados Ben & Jerry’s, así como al suministro vitalicio de esos helados para él y para el Movimiento del Trabajador Católico, que tanto amaba.
Daniel J. Berrigan vivió una vida fiel a su vocación y practicó literalmente lo que predicaba. Descansa en paz, Dan Berrigan, de la misma manera en que has vivido.